El aceite de ricino es un excelente emoliente que ayuda a mantener el cabello brillante y la piel sana. Tiene un efecto beneficioso contra las arrugas, penetrando fácilmente en la piel. Protege eficazmente la piel gracias a sus reconocidas propiedades antibacterianas.
El aceite de ricino es sin duda uno de los mejores tónicos naturales y se puede utilizar para limpiar, nutrir, hidratar, suavizar y calmar la piel y el cuero cabelludo. Ayuda a nutrir la raíz del cabello, estimulando así su crecimiento.
Es un aceite accesible y eficaz para la piel gracias a su alto contenido en ácidos grasos insaturados. El ácido ricinoleico (85-90%) le confiere extraordinarias propiedades antibacterianas, desinfectantes y antiinflamatorias, mientras que el ácido oleico (2-6%) y el ácido linoleico (1-5%) ayudan a hidratar la piel acelerando la regeneración del tejido cutáneo. Alivia la picazón, suaviza, nutre y mantiene la piel limpia.
Modo de uso:
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Para el rostro y el cuerpo : aplicar unas gotas de aceite sobre la piel limpia y masajear suavemente para ayudar a absorber el aceite.
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Para el cabello : Distribuya una pequeña cantidad de aceite a lo largo del cabello, desde la raíz hasta las puntas, unos minutos antes del champú.